
Ayer,
San Valentín, teníamos cena prevista con MdA y B. Todos los sitios en los que probamos de reservar estaban llenos, así que al final T improvisó cena en casita...y vivimos en directo la
primera gala de selección para Eurovisión. Qué acumulación de despropósitos. Y no sólo por los participantes de ayer, qué en general eran un poco lo peor, sino por todo: se iba el sonido, el escenario era pequeñísimo (los Vivancos casi no se podían mover), la realización era horrorosa (mucho picado de grúa, eso sí)... Momentos cumbre: cuando se cayó uno de los candidatos a jurado directo al público (que yo, que no me creo ya nada de la tele, creo que ya estaba clarísimo quien iba a ser, el
diyei de caderas anchas), cuando Melody tuvo que volver a empezar porque no se la oía y Alaska salió corriendo en plan loca por la pasarela a decirle que parara (im-pre-sio-nan-te). Eso sí, pedazo de tablas de la ex-niña prodigio, (le daba igual tener que hacerlo con micro de mano, lo clavó), cuando se cortó la emisión durante la actuación de Fangoria (qué alguien le diga al realizador que ese señor escondido tocando el teclado también es de Fangoria, y que le saque también), cuando se equivocó el que estaba en el backstage-chillout al dar las instrucciones para que enviaran sms...Un despropósito tras otro. Y se supone que acababa a la 1, y por supuesto se alargó casi hasta las 2 y media. Se clasificaron Melody, La La Love You y Noelia Cano. Qué poco ritmo, pero cuántas risas. Y sólo es la primera. Esto promete.

Ya hemos visto más pelis de la campaña de los Oscar. (
Atención: a partir de aquí, spoilers a saco, si no quieren saber, no lean más). De estas tres la que más me gustó fue
El curioso caso de Benjamin Button. Hay que ir preparado (casi 3 horas) para esta fábula-río con la historia de una vida al revés. Fincher dice que no la ha hecho hasta que ha sido posible técnicamente, pero se podría haber esperado un poco más, ese Brad Pitt-Gollum de la primera hora canta mucho, la verdad. Y un poco mal las caracterizaciones en las diversas edades, pero aparte de eso, la historia resulta interesante y atrapa de tan irreal que es. El principio en el asilo me encanta. Y las subtramas también molan, sobre todo la de Murmansk con Tilda Swinton. Típica peli de Oscar, con super-presupuesto, bien dirigida por Fincher...aunque puede haber sorpresa con Slumdog Millionaire, y me gustaría que la hubiera.
The Reader, de Stephen Daldry, no me gustó mucho. Parece que empieza bien, con el tema pasión a tope, pero ¿para qué medio reparto es alemán si la peli es en inglés, para que hablen con acento? El chico (David Kross), por cierto, está muy bien (y no solo por su full frontal), no como Ralph Fiennes que está bastante plano y ella, Kate Winslet...¿de verdad le van a dar el oscar por poner cara de analfabeta con mala leche? Incomprensible. Y sobre el argumento, no emociona en ningún momento, ni cuando debería (cuando ella está en la cárcel y recibe los cassettes). Y el mensaje, es un poco ambiguo: no por ser ella analfabeta y tonta es menos hijadeputa, que se apuntó a carcelera de las SS (y dejó Siemens -cuántos alemanes trabajan ahí, siempre sale de ejemplo del verbo arbeiten-) porque quiso. Y con una moral un poco extraña: si todo el mundo sabe que fuiste una cabrona y colaborabas en el holocausto, ¿qué más da que sepan que no sabes leer ni escribir? Y ahí lo peor de la peli, tal como dice Lena Olin (en su papel de hija de la superviviente, muy fuerte que hace dos papeles, de hija y de madre), qué se supone, ¿que nos ha de dar pena por eso? Y qué mal (como en la anterior) el tema caracterización y edades de los personajes. Qué película más pretenciosa (
Las horas -anterior peli de Daldry- ya lo era, pero al menos intersaba) y fallida, una demostración más del poder de los Weinstein y sus manejos (vuelvo a recomendar el libro de Biskind,
Sexo, mentiras y Hollywood, para ver el poder de los hermanitos), han conseguido otra vez que una peli suya aparezca entre las más nominadas y además nominada a la mejor película! Se llevará el de actriz, supongo. Sin haber visto (y no creo que lo haga) Frost/Nixon, vistas las demás, apuesto por Slumdog o por Button, ésta no puede ganar y Milk es muy didáctica y poco más...
The Wrestler, de Darren Aronofsky, una vez visto a Mickey Rourke destrozadísimo, pasado de peso, operadísimo, con esas raíces, ya pierde el interés: es la típica historia de perdedores que no sorprende ni emociona. Ah, claro, además tenemos a Marisa Tomei de stripper/puta bondadosa (el libro de Diablo Cody al menos era más gracioso, puestos a interesarse en el tema strippers), enseñando las tetas (como la Winslet en la anterior), que últimamente esta chica sale siempre en tetas (el año pasado en Antes que el diablo sepa que has muerto). Y ya está. Le damos a Rourke el oscar a mejor comeback-sigues-vivo del año, no?