
Tengo que contar todo lo de estos días de Sónar. En 5 nombres:
Goldfrapp, Yelle, Roisin, Hercules & Love Affair, Yazoo. Yo no soy de irme al Sónar a pegarme un fiestón en plan cochinota británica o arquitecto andaluz, así que yo como voy más a por los conciertos y menos de ir picando de uno a otro, lo puedo resumir en esos cinco.
El jueves fuimos exclusivamente por
Goldfrapp. La noche inaugural de este año era un poco descafeinada. Y Goldfrapp también. Porque sacar un disco neohippy, intentando volver a las raíces, y que lo que triunfe en los directos sean los hits del disco anterior más contundentes, tiene tela. Un 6.
El viernes fue el día de encuentros mil, llamadas, sms, porque todo el mundo estaba allí. Yo fui con Ohm y allí ibamos y veníamos con el grupo de Siria, el de E_I, el de Worley. Angel y sus boys aparecieron tardísimo, pero también. Mucho hablar y mucho ir arriba y abajo.
En lo musical,
Yelle fue la gran triunfadora sorpresa, fue un concierto divertidísimo, con los dos grandes hits berreados por todo el mundo. En 2008 ocurre eso: compran tus discos 2 pero más de mil se saben tus canciones !!! Un 8.
Después un paseíto por Diplo, Shackleton y Ewan Pearson, en plan National Geographic y a
Roisin Murphy. Realmente el concierto más gayer (de público). Me encantó, está loca. La única pega es que las versiones de las canciones son larguísimas, pero moló mucho. Un 9.
Otro poco de vida social y a por
Hercules & Love Affair. El hype de la temporada demostró que en disco muy bien pero que en directo...necesitan mejorar y mucho. Muy ambiciosa puesta en escena, en plan big band funky. Y vale que el hecho de que Antony no esté en los lives es un handicap, pero ni una (la bollo) ni la otra (la trans que parece thailandesa) cantan demasiado bien. Además esta última (que tiene peores piernas que la Obregón, y viste peor que Loli Alvárez) lleva un rollito de verbena de pueblo con lo de "hola Barcelona", de lo peor. Un 5 justito, y para casa, pero antes, acampada en los ferrocas en plan invasión de la estación. Muy krustie todo.
El sábado no fuimos al Sonar de día (jueves y viernes fuimos en plan de paseíto y a comer), así que a
Yazoo directamente. Yo es que soy un puto reviejo del tecnopop, así que me en-can-tó. En 1982 fui superfan, recuerdo que me estaba haciendo COU en el Balmes y me compraba los discos en Gong. Tengo todos los maxis (y los dos álbums, por supuesto). Lástima que hicieron un concierto más corto que los otros de su gira y hubo temas que no tocaron, como Bad Connection. Pero lo que sonó fue emocionante, no sólo los hits (Nobody's Diary, State Farm, Situation, Only You, Don't Go) sino también las más tecnosoul (Midnight, Ode to Boy). Pedazo voz la de Alison Moyet (que tomaba cognac entre canción y canción) y muy bien Vince Clarke. Ahora muchos verán a quien copia en realidad (en pose y actitud) Nacho Canut, y no a Chris Lowe. Ahora que nos traigan a Erasure, que cuando vinieron yo estaba en la facultad, creo, y no iba a conciertos. No apto para gordofóbicos, ni viejunofóbicos, pero para mí es un 10. De ahí a casita, que aunque estaba la tentación de ir a lo de Calvin Harris al Razz, estaba cansadísimo. Eso sí, antes llamaditas en plan Gossip Girl con lo de la noticia de la cancelación del Dancing Queen.
Más crónicas de todo un poco en el
blog de Ohm y en las crónicas que ha hecho
Javier Blánquez para El Mundo, que están muy bien. Y eso que lo que escribe habitualmente , aunque es divertido, me echa un poco para atrás por el tufo heteruzo en plan Go magazine que echa (eso sí, sin llegar a los extremos homófobos y plumófobos de Arucitys y sus colaboradores), pero ahí está bastante divertido.
Y esta noche de verbena, pincho en La Botellita del Born. Ya saben, si no tienen plan, pásense, es gratis.